Por Alejandro Carrera

COMENTARIO DEL ARTÍCULO 264 – LEY DE SOCIEDADES COMERCIALES

Alejandro CarreraEl artículo 264 de la Ley de Sociedades Comerciales define por la negativa quiénes no pueden formar parte del órgano de gobierno de las sociedades anónimas. En síntesis, se trata de las malas personas con conductas antisociales probadas y aquellas que tengan algún grado de incompatibilidad. Como no podía ser de otra manera, entendemos que ésta es una forma de abordar el tema un tanto mezquina, pues no da ningún otro criterio que permitiera echar luz sobre la calidad que necesitan tener los integrantes de un directorio.

Entendemos por calidad, en primer lugar, los aspectos humanos (las virtudes necesarias para ser director), las actitudes con las que debe contar y las competencias y conocimientos necesarios para ejercer el rol. En estas dimensiones, no hay ninguna propuesta de lo que sería deseable. Cualquiera puede ser director y deja al libre albedrío de los accionistas, y a su entendimiento de lo que es el directorio como órgano de gobierno, la conformación de un directorio de más o menos calidad. Es así que, bajo el mismo rótulo de directorio, convive una gama novedosa y variada de especies: desde los directorios unipersonales, hasta los directorios que son ámbitos de lucha de poder, pasando por los sellos de goma (que cumplen solamente las formalidades), por aquellos que cumplen un rol de asesor, y por los que son órganos de gobierno colegiados reales, entre otros. Para cada uno de ellos, se necesitan directores con distinto perfil.

En síntesis, dejamos una pregunta abierta para invitar a la reflexión: ¿Debería el regulador ampliar su campo de intervención en esta materia para que no cualquiera pueda ser director de una compañía?

Nota relacionada: “Por qué un directivo debería ser humilde” (IESE Business School)

ARTICULO 264. — LEY 19.550 DE SOCIEDADES COMERCIALES

Prohibiciones e incompatibilidades para ser director

ARTICULO 264 – No pueden ser directores ni gerentes:

1º) Quienes no pueden ejercer el comercio;

2º) Los fallidos por quiebra culpable o fraudulenta hasta diez (10) años después de su rehabilitación, los fallidos por quiebra casual o los concursados hasta cinco (5) años después de su rehabilitación; los directores y administradores de sociedad cuya conducta se calificare de culpable o fraudulenta, hasta diez (10) años después de su rehabilitación.

3º) Los condenados con accesoria de inhabilitación de ejercer cargos públicos; los condenados por hurto, robo, defraudación, cohecho, emisión de cheques sin fondos y delitos contra la fe pública; los condenados por delitos cometidos en la constitución, funcionamiento y liquidación de sociedades. En todos los casos hasta después de diez (10) años de cumplida la condena;

4º) Los funcionarios de la administración pública cuyo desempeño se relacione con el objeto de la sociedad, hasta dos (2) años del cese de sus funciones.