Alejandro Carrera

Por Alejandro Carrera

Lamentablemente cuesta imaginar al gobierno corporativo como un elemento que contribuya al desarrollo sustentable del país si en la agenda de temas de gobernanza parecen prevalecer recusaciones, imputaciones, juicios y delitos penales.

En el mes de septiembre se conoció que un juez dictó el procesamiento de ex directivos de la Sociedad Rural Argentina y del Banco Provincia por la venta del predio de Palermo. Y, extrañamente que Juan María Anchorena, que era director del Bapro en representación de la SRA en ese momento, se había excusado de votar sobre el otorgamiento de un crédito relacionado: el juez igualmente lo procesó…

En un evento separado, la Justicia Penal Tributaria imputó a directores del HSBC por una supuesta evasión mediante cuentas fantasmas y la utilización de facturas falsificadas que superan los $400 millones a partir de una presentación de la AFIP.

La Comisión Nacional de Valores presentó ante la SEC – el órgano de contralor bursátil de Estados Unidos, es decir su par norteamericano – los antecedentes de la situación suscitada en la imprenta Donnelley, ante la sospecha de que en la firma se registró una «quiebra fraudulenta”.

Como se aprecia, en la Argentina no es noticia ni hablamos de las mejores prácticas sino que lo mediático tiene que ver con supuestas “malas praxis”. Como el cangrejo, seguimos yendo para atrás. Ni la empresa, ni los empresarios y directivos, ni la buena gobernanza corporativa gozan de buena reputación. Es más, pareciera ser que son instituciones, personas y prácticas no sólo innecesarias sino nocivas; y que por lo tanto hay que desprestigiar.

Sin embargo, dada la creciente importancia que han cobrado los temas de gestión de riesgos y compliance es conveniente recordar que la responsabilidad penal recae sobre la persona del director. Por eso debemos entender el importante rol que deberían ejercer los directorios en Argentina y la responsabilidad que les compete a los directores.

En la Cátedra PwC estamos convencidos de que en la Argentina la realidad debiera ser distinta: la buena gobernanza corporativa es y será una necesidad para las empresas. Por esta razón apostamos a la consolidación del gobierno corporativo en el país y decidimos lanzar el Programa de Formación de Directores que comienza el 20 de octubre y se divide en dos módulos: Directores efectivos y Viviendo una reunión de Directorio, este último un verdadero “reality” del trabajo de un Directorio.

Nos proponemos un programa de trabajo para desarrollar las mejores actitudes con las que se puede ejercer la tarea de director. Haremos énfasis también en mejorar las competencias de los directores para que puedan ejercer su rol con más libertad, solvencia y eficacia. En el programa habrá formación y entrenamiento en trabajo en equipo, asertividad, relaciones interpersonales y negociación. También habrá un entrenamiento mediático para enfrentar crisis empresarias y un simulador de dos reuniones de directorio.

Entendemos que estos son elementos clave para que un director bien formado, no sólo cumpla con las formalidades y legalidades de su función, sino que también contribuya con su performance personal a transformar a los Directorios de nuestro país en los motores de valor agregado que necesitan sus empresas para construir instituciones sustentables y world-class.