Por Alejandro Carrera

Alejandro CarreraEl año pasado, cerrábamos el último editorial del newsletter bajo el título “2012, un año en el que el gobierno corporativo fue noticia”. 2013 termina bastante diferente. Al menos, en lo que respecta a los directorios, que fueron protagonistas, justamente, por su ausencia.

Como señalábamos en la anterior editorial, los CEOs siguieron copando las revistas, las publicaciones especializadas y los rankings prevaleciendo, de alguna manera, sobre los directorios, que son los órganos de gobierno que velan por la continuidad de las compañías. A pesar de ello, ya casi terminando el año, el directorio de Repsol le dio algo de trabajo a los periodistas de Negocios después de su decisión de aprobar el acuerdo con nuestro país por la expropiación del 51% del capital accionario de YPF.

Fuera de la Argentina, varios países de la región y de Europa mostraron avances en lo que respecta a las buenas prácticas de gobierno corporativo. Chile está transparentando las remuneraciones de los directores y elaboró un manual de mejores prácticas con criterio de bien común; en Europa se debate la inclusión del cupo femenino en los directorios y se crean comisiones de expertos en gobierno corporativo para trabajar en su mejora y en cómo remunerar a sus miembros; la Superintendencia del Mercado de Valores de Perú lanzó un código para mejorar el gobierno corporativo de las empresas. Incluso, Suiza convocó a un referéndum para consultar el establecimiento de un límite a la compensación de los CEOs.

Contrastando con este contexto, en la Argentina se impulsó y aprobó la Ley 26.831 que encierra la posibilidad fáctica de la intervención de los directorios de las empresas que cotizan en Bolsa. Puede ser que ésta sea una de las causas por las cuales los directorios de nuestro país quedaron en las sombras en un mundo que no hizo más que hablar de ellos y de la importancia de impulsar el agregado de valor desde el máximo órgano de gobierno de las compañías.

Convencidos de que hay un largo camino por recorrer y seguros de que podemos aportar mucho más para el futuro de los directorios de la Argentina y de la región, desde la Cátedra PwC de Gobierno de las Organizaciones ya armamos nuevas ediciones de nuestros programas y estuvimos desarrollando otros para renovar los contenidos y los temas que este siglo XXI nos impone.

Durante abril de 2014, ofreceremos nuevamente Asistiendo al directorio, que es una capacitación integral para asistentes del máximo órgano de gobierno de las empresas. Como cada año, tendrá una segunda edición en el mes de octubre. Sumado a ello, a principios de mayo nos encontraremos en La Agenda del número uno, que es un encuentro exclusivo para CEOs, donde reflexionaremos sobre el valor agregado del máximo responsable de la empresa y sobre el armado estratégico de su agenda. A eso, sumaremos un conjunto de entrevistas a presidentes de diferentes compañías que cotizan en Bolsa. También tendremos la tercera edición de Directorio para no directores, que será a mitad de mayo.

Como novedad, el próximo año lanzaremos el Programa de Gestión de Directorios (PGD), que comenzará en julio y que tendrá 8 jornadas pensadas para profundizar, de un modo integral, todos los aspectos que son necesarios para que un directorio le agregue valor a su compañía. Y, para no descuidar la formación del director como persona, iniciaremos el Programa de Formación de Directores (PFD), que comenzará en octubre y que se desarrollará en 6 jornadas.

En conclusión, parece que hay un mundo que exige, cada vez más, que sus empresas y sus empresarios entiendan y estén atentos a la sociedad que sirven y de la que son parte. Las buenas prácticas y la transparencia, lejos de representar modas o imposiciones legales, deberían ser conductas habituales de aquellos que se preocupan y que trabajan en el gobierno de la empresa. Por eso, esperamos que 2014 nos encuentre trabajando para que muchos más se involucren y agreguen valor desde el gobierno de las organizaciones.