Por Alejandro Carrera y Alejandro Marchionna Faré

Está esperando una llamada; le han dicho que están pensando en usted para nombrarlo miembro del directorio de YPF en la próxima asamblea de junio de 2012. ¿Qué sensaciones lo embargan? ¿Debería dudar sobre qué hacer o alegrarse?

Fuente de la imagen: canalprovincial.com.ar

Por un lado, el directorio de una empresa argentina es en la imaginación popular un lugar envidiado y lleno de prestigio. Se supone. Por el otro, la sigla YPF trasunta emociones positivas en la mayoría de los argentinos. Pero usted quiere analizar la posibilidad de ser un nuevo director para YPF con los ojos bien abiertos. Está evaluando con seriedad la propuesta.

No quisiéramos abrumarlo definiendo criterios de decisión ni reglas para ponderarlos. Solo queremos hacerle algunas reflexiones sobre los temas a los que tendría que prestarle cuidadosa atención a la hora de dar el “sí” o el “no”.

Tenga a mano la Ley 19.550 de Sociedades Comerciales para consultarla, porque de eso se trata YPF, ábrala en su Sección V, “de la Sociedad Anónima”, y lea particularmente desde el artículo 255 hasta el 279. Allí se definen específicamente los aspectos vinculados a la administración y a la representación de la sociedad. Es sabido que esto ha servido de poco en el pasado inmediato de YPF, pero hemos de considerar que el marco jurídico, a la larga, debe prevalecer. Al menos en una sociedad que dice estar organizada bajo el paradigma democrático y en donde la ley se cumple.

Ahora sí, crucemos el umbral de YPF. Consiga y lea cuidadosamente el estatuto social de la empresa, el vigente, obviamente. Allí podrá encontrar temas de su interés vinculados a la estructuración del directorio y cómo se conforma en función de los tipos de acciones y de los grupos de accionistas. ¿Sabe a qué accionista representará? Tiene varias opciones: a la Nación, a alguno de los Estados provinciales (o a todos ellos juntos), al grupo argentino -o a los bancos que se ligaron “el presente” por el default-, a los accionistas minoritarios, al propio Repsol. Saber a quién uno representa no es un tema menor, aunque el cumplimiento del rol del directorio de velar por la continuidad sustentable de la empresa con perspectiva de bien común sea el mismo para todos. La viabilidad para el presente y la sustentabilidad para el futuro son los criterios rectores para el “todo plazo” con el que el directorio debe enfocar su trabajo y particularmente la toma de decisiones.

Una vez revisados los estatutos consulte por el reglamento del directorio, si lo hubiere. Contar o no con un reglamento es un opcional, pero todo directorio que se precie -sobre todo para el tamaño y tipo de empresa que es YPF- cuenta con él. ¡Alerta!, en él se pueden detallar temas operativos de sumo interés para su función.

Ya que estamos hablando de su rol en el directorio, o de su posible futuro rol en el mismo, hablemos un poco de ello. Hay accionistas que nombran a directores con la expectativa de que defenderán ciegamente sus intereses – compatibles o no con los intereses de la empresa-. Sin embargo, la Ley de Sociedades Comerciales (YPF es una S.A., no lo olvide por favor) orienta la responsabilidad personal del director hacia la defensa de los intereses de la empresa en su conjunto. En teoría no hay un mandamás. Pues nadie, repito, nadie puede hacer lo que se le antoja en desmedro del conjunto. El único mandamás debería ser el bien común general, el de todos y todas las partes involucradas,  genuina y legítimamente interesadas en que la empresa vaya para adelante. Ya estoy viendo su sonrisa o escuchando su carcajada pero si no quiere tener disgustos, nuestra recomendación es que tenga esto muy presente. Una cosa es la decisión política y otra es cómo se ejecuta. ¿Nos sigue?

Sus responsabilidades son personales e indelegables (artículo 266 de la Ley19550). Se le pide a usted que actúe con lealtad…a la empresa, claro, y decida y obre  con “la diligencia de un buen hombre de negocios” (artículo 59 de la citada ley). Ésta responsabilidad es solidaria e ilimitada para los daños y perjuicios que resultaren de su acción u omisión.

Si el directorio tomara, por ejemplo, decisiones que afectaran el patrimonio de la sociedad, existe la posibilidad de que accionistas minoritarios accionen contra los directores por no ejercer adecuadamente su función.  Sin ir mas lejos, en el pasado cercano, el Gobierno ha pretendido que la empresa venda productos por debajo del precio de mercado. Pero el petróleo no es en la Argentina un mercado regulado, como lo es por ejemplo la electricidad. Cualquier decisión de ese tipo pondría al directorio en colisión con el interés societario y la Ley de Sociedades Comerciales.

La calidad y veracidad de la información resultan críticas en la gestión de cualquier empresa. YPF, por ser una sociedad anónima, que cotiza en Bolsa (y no sólo en Buenos Aires), por tener accionistas minoritarios, por ser líder en un sector políticamente sensible, por haber transitado una nacionalización no ajustada a derecho, generará información que será sometida a escrutinio cuidadoso. Este tema afecta desde las utilidades hasta los dividendos. También, la cotización de la acción está fuertemente influida por cómo se exponen los datos de reservas de gas y de petróleo. Para poner solo un ejemplo: el yacimiento de Vaca Muerta puede ser una gran oportunidad pero también una fuente de eternas discusiones entre analistas.

Por otra parte, el petróleo – en su exploración, en su extracción, en su transporte, en su refinación – es un negocio con riesgos físicos evidentes. Al ser una materia prima contaminante y con potencial explosivo, las consideraciones ambientales resultan críticas. Debería asegurarse que existen y se aplican los sistemas de prevención y de control adecuados. No se trata solamente de formalidades.

Puede ser que se sienta un poco abrumado por tanta responsabilidad y tantos temas a considerar pero no debe desfallecer, no está solo en su trabajo. Cuenta con aliados muy importantes: la CNV y la SEC. Nos  imaginamos que las conoce. Si la SEC aprueba la información, duerma tranquilo; si saca de cotización a YPF de la bolsa neoyorquina, luz naranja. Por otra parte, la CNV, a través de la Resolución Nro 516/07 (actualizada y complementada por la Resolución Nro 606/12) Código de Gobierno Societario, recomienda 28 “buenas prácticas” y sobre ellas ha venido interrogando a las empresas que cotizan en la Bolsa de Valores de Buenos Aires. Para su tranquilidad, YPF tiene un alto cumplimiento formal (cercano al 98%) y uno de los más altos, aunque no ideal, cumplimiento real (alrededor del 63%). Pida a la empresa que le informe sobre ello o, sino, encuentre la información en la CNV. Como último dato, está circulando una nueva resolución de la CNV que, en alguna medida, obliga a informar  públicamente si la empresa cumple o no con las recomendaciones y principios de lo que se ha dado en llamar “Código de Gobierno Societario”. Éste incorpora las Buenas Prácticas de Gobierno Societario de la Resolución 516 antes mencionada. Procure que este nuevo Código se cumpla en el directorio de YPF. Estará así contribuyendo a su buen gobierno y brindando un excelente servicio a YPF y al país.

Estará pensando si su futuro trabajo de director va a ser mas una tarea política que otra cosa, no lo dude, es un trabajo político. Pero no se confunda, no tiene nada que ver con  la política partidaria ni con el gobierno de turno. Su trabajo es político porque así lo es, en su naturaleza, el trabajo directivo. Insistimos, su trabajo es personal, indelegable y debe ejercerlo libremente con perspectiva de bien común. Ante todo, YPF es una comunidad de trabajo de personas libres, con un propósito de crear riqueza (a la cual también distribuye) en el sector energético en general y en la industria del gas y el petróleo en particular. Desarrolla sus actividades conforme a la ley y dentro de un marco regulatorio de la actividad que no debe tener diferencias de trato para nadie. Su responsabilidad es velar por la continuidad de la misma.

Una última recomendación, quizás la más importante de todas, la que lo ayudará a decidirse: consulte cuál es la cobertura de D&O que tiene contratada la empresa y chequee que sea la adecuada.

¡Cuántos temas a considerar! Y quedan todavía muchos otros capítulos para analizar. Muchos tienen que ver con la operatoria formal del directorio. Los podemos dejar para el caso de que le hagan el ofrecimiento y usted acepte. No queremos abrumarlo ni desalentarlo innecesariamente. Con lo expuesto tiene suficiente material para pensar.

Esperamos, sinceramente, que le hagan el ofrecimiento y que podamos haber contribuido a una mejor decisión de parte suya.